En la realidad del siglo XXI; una época en que las modas cambian varias veces al año y la tecnología deja obsoletos a sus productos en poco tiempo; la educación, el sistema educativo, parece haberse estancado varios siglos atrás negándose a los avances del progreso.

 

El sistema educativo enseña de todo menos lo verdaderamente importante.

 

La sociedad actual, en cualquier lugar del mundo, se caracteriza por ser mucho más numerosa y con una mayor diversidad cultural que cuando la educación empezó a impartirse en la escuela unos siglos antes. Hoy, la escuela, es prácticamente el único modo de acceso a la educación. Teniendo en cuenta que los primeros pasos que van a guiar en el aprendizaje de la conducta a todo individuo y, por tanto, a la sociedad, se emprenden mediante el acceso a la educación, se trataría de un aspecto demasiado importante como para que el avance del progreso se lo haya dejado escapar. Pero la realidad es que se está educando a la sociedad actual como se educaba a la sociedad varios siglos atrás, una sociedad con otras necesidades a la que se le imponen los mismos criterios.

Mientras pertenecemos a una sociedad con nuevos requisitos de convivencia, el esquema educativo actual sigue impartiendo los modelos de conducta mediante la imposición, en lugar de hacerlo a través del aprendizaje, sigue sin tomar en cuenta para nada la opinión del que aprende, valorando sus resultados académicos muy por encima de su aprendizaje en la gestión de las emociones. Por tanto el principal medio de acceso a la educación actual, la escuela, genera matemáticos, físicos, literatos… pero inadaptados a la convivencia y al progreso contemporáneos. El sistema educativo enseña de todo menos lo verdaderamente importante. Y no creo que los que gobiernan este sistema sean desconocedores de ello. Por alguna razón este modelo obsoleto de educación interesa a las élites que lo dominan.

 

La respuesta al problema.

 

Un grupo de personas ha tomado conciencia de la importancia de este problema y se han puesto manos a la obra para intentar dar con soluciones útiles y parece que las están encontrando…

Desestructurando el sistema anterior, están llevando a cabo un nuevo modelo de educación desescolarizada, que tiene como prioridad la gestión de las emociones del que aprende y toma en cuenta la opinión de los alumnos resolviendo los problemas en asambleas comunitarias. Un nuevo modelo basado en la cooperación y en la participación y no en la imposición ni la anulación, respetando el poder de decisión y el libre aprendizaje y parece que está teniendo resultados muy positivos…

La película documental que comparto con vosotros, magazineros, es un proyecto titulado  “La Educación Prohibida”, habla de los resultados obtenidos en este nuevo sistema educativo de mano de algunos de esos valientes que se han atrevido y se están atreviendo a luchar contra un sistema educativo que ya no sirve para esta sociedad, un sistema que genera obedientes en lugar de educados y al que se pretende dar un giro tan necesario como lo es el avance de la sociedad hacia un mundo más justo.

 

Personalmente quiero expresar mi gratitud a todos aquellos que, de una forma u otra, luchan contra las injusticias de este mundo pretendiendo una humanidad más justa e igualitaria intentando liberar sus grilletes.

 

 

 

Delusion.

 

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