Manuel Pellegrini

Fuente: 20minutos.es

“A mí no me va a pasar lo mismo que a Pellegrini. Si me echan no voy a entrenar al Málaga, sino a un equipo grande de la Premier o de Italia”. Así contestaba José Mourinho sobre su colega hace aproximadamente un año y medio, antes de enfrentarse al Málaga, que luchaba por evitar el descenso. Su técnico, Manuel Pellegrini, había sido contratado a mitad de temporada tras la destitución de Jesualdo Ferreira por los malos resultados del equipo. Entonces estaba sin trabajo tras haber sido despedido del Real Madrid. Con un plantel no diseñado para el juego que pretendía el chileno, pero sin renunciar a su ideal de juego, consiguió no sólo salvar al equipo sino terminar en la undécima posición.

Hoy, el Málaga es un poco más grande. Y gran parte de la culpa la tiene este chileno de 59 años apodado El Ingeniero. La trayectoria meteórica del Málaga en la Champions League, donde presenta los mejores números de la competición hasta el momento (pleno de victorias, equipo más goleador y menos goleado) encumbran a Manuel Pellegrini como uno de los mejores técnicos del continente. Tras un verano convulso, donde el Málaga perdió a algunas de sus estrellas como Santi Cazorla y Salomón rondón, el entrenador ha sabido recomponer el plantel fiel a si idea de juego, basada en el toque y la posesión de balón.

En su ideario, los extremos desaparecen para dar cabida a la llegada de los laterales, y los delanteros y medias puntas ofrecen una constante movilidad y asociación, siempre sostenidos por una pareja de mediocentros. Pero la labor de Manuel Pellegrini en este Málaga se entiende mejor si se observan uno por uno los jugadores con los que ha contado. En un equipo siempre con carencias, se ha visto obligado a reconvertir a otras posiciones a jugadores como Eliseu, Duda o Joaquín y a utilizar a canteranos con poco recorrido como Portillo, Recio, Juanmi o Isco. El Málaga que asombra al viejo continente se vería muy debilitado con la lesión de uno solo de sus hombres más importantes, como Isco, Joaquín, Toulalan o Demichelis, de los que no posee ningún recambio. Ante el Milan, sin ir más lejos, consiguió una victoria con Iturra y Portillo en el once titular. El banquillo es la diferencia esencial con los equipos grandes.

Manuel Pellegrini

Fuente: futbolserver.org

Vilipendiado en el Real Madrid, Pellegrini fascina una vez más a Europa. Pero no es la primera. En la temporada 2005-2006 conseguía otra gesta dejando al humilde Villarreal a las puertas de la final de la Champions tras un penalti fallado por su estrella, Juan Román Riquelme. El estilo de aquella escuadra, el mismo, toque, posesión y ataque. Hoy, el Villarreal campea por la segunda división, pero el hombre que se atrevió a sentar a jugadores de la talla de Raúl, Cristiano Ronaldo o Kaká se gana la admiración de técnicos y jugadores de todo el mundo. En su corta y oscura etapa en el Real Madrid se le negó el pan y la sal. Recomendado por Jorge Valdano, nunca contó, sin embargo, con la confianza y el apoyo del presidente. No hubo abrazos en los vestuarios tras las derrotas. Con un plantel ya diseñado antes de su llegada, se le negaron sus peticiones y se despidieron jugadores con los que dijo contar públicamente. Con un vestuario cargado de estrellas, roces entre los líderes consagrados, como Guti o Raúl, y los recién llegados, consiguió la puntuación más alta de la historia del Real Madrid en Liga hasta ese momento. Pese a todo, su salida se produjo sin decoro y por la puerta de atrás. Hoy, con los recursos justos una vez más, El Ingeniero vuelve a diseñar su futbol. Ahora, el humilde Málaga es un poco más grande.

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